Estreptococo positivo. ¿Es seguro el parto en casa?


Alrededor de un 10 - 20% de embarazadas son portadoras del Estreptococo B  Agalactie (EBA), ya sea en tracto intestinal o genital. Entre el 2 y 4% de  los bebés cuyas madres no han recibido tratamiento pueden contraer la  enfermedad, y de ellos, en torno al 50% pueden fallecer. El 75% de los bebés  afectados desarrollan la enfermedad durante las primeras 24 horas de vida,  aunque en algunos casos puede aparecer varias semanas o meses más tarde.

Existe mayor peligro de transmisión vertical del EBA cuando una madre  portadora se encuentra en uno de los siguientes casos: haber tenido  anteriormente un hijo que enfermó de EBA, fiebre al final del embarazo o  intraparto, rotura de membranas superior a 18 horas antes del nacimiento  y/o rotura de membranas antes de las 37 semanas. Por ello, los protocolos  actuales de seguimiento del embarazo incluyen la búsqueda del estreptococo a todas las embarazadas cuando están en el octavo mes, entre las semanas 35 y  37 de gestación. La penicilina es muy efectiva para tratar el estreptococo,  pero no está indicada antes del parto, pues se sabe que no previene la  enfermedad por EBA en el recién nacido. Sólo se debe tratar de inmediato si  se descubre el estreptococo en un urinocultivo.

El tratamiento intraparto tiene como objetivo que el bebé, en el momento de  su nacimiento, disponga de altos niveles de penicilina en sangre para combatir la bacteria.Para ello se
administran 2 gr. de penicilina a la madre al comienzo del parto, y cada  cuatro horas 1 gr. hasta el nacimiento. El tratamiento hospitalario siempre  es endovenoso, y como asisto partos en casa y no me parece adecuado colocar  una vía de este tipo, busqué una alternativa, pues mi hermana era portadora y yo la iba a asistir en casa.

Estuve preguntando a diversos profesionales que atienden partos en casa y  encontré las siguientes opciones:

-No hacer nada y seguimiento intensivo del bebé las primeras horas.

-Tratamientos homeopáticos de óvulos vaginales y en gránulos para tomar  junto con baños de asiento de tomillo y cola de caballo.

-Inyección de penicilina intramuscular al iniciar el parto.

-Administración de 1gr. de pantomicina oral cada 8 horas desde el inicio del  parto.

Probamos una semana el tratamiento homeopático y, tras repetir el cultivo,  los resultados volvieron a dar positivos.

No me convencía ninguna de las otras opciones, así que investigando en  Medlines(Merenstein, G.B.; Todd, W.A.; Brown, G; Yost C.C. y Luzier, T:  Groups B-Hemolytic Streptococus, Obstet-Gynecol., 55, 315-318) con ayuda de un amigo pediatra encontré un estudio científico en el que la conclusión  era que cuando se administran las mismas dosis de penicilina intraparto,  pero por vía oral en vez de endovenosa, al cabo de dos horas, en el torrente sanguíneo de la madre hay la misma dosis de penicilina que cuando se ha administrado vía endovenosa.

O sea, que el tratamiento de penicilina vía oral es seguro y efectivo en el  parto en casa. Lo único a tener en cuenta es que hay que empezar pronto, en  cuanto aparecen las primeras contracciones, para que al cabo de dos horas, la penicilina llegue al torrente sanguíneo del bebé a través de la placenta.

El día que mi hermana se puso de parto tomó al inicio, todavía en fase de  pródromos, la primera dosis de 2 gr. de amoxicilina oral (4 cápsulas de 500  mg.), y al cabo de 4 horas administramos 1 gr. (2 cápsulas). Dos horas  después, mi sobrino nació en una piscina que habíamos montado en el comedor. Es obvio decir que es un niño precioso y sano que no ha tenido ningún problema con el EBA.

Posteriormente he atendido otros partos de mujeres portadoras de EBA y he  optado por informarles del tratamiento oral, han estado de acuerdo y se han  tratado intraparto por este procedimiento.


Inma Marcos. Comadrona

Estreptococo positivo. ¿ Está mi bebé en peligro?



 
 El Estreptococo Agalactiae es una especie bacteriana. También se conoce como Estreptococo grupo B, aunque este nombre es menos especifico porque hay otros estreptococos del grupo B que no son el Agalactiae. Está presente en el intestino delgado en casi todas las personas, pero se muere por acción de la bilis, por lo que sólo está presente en el colon en una de cada cuatro personas. Cuando está en el colon suele estar también en el recto y en los genitales. Por ello se encuentra en la vagina de una de cada cuatro mujeres. Se considera un germen normal de la flora vaginal; no es una infección que pueda afectar a un adulto que esté colonizado y no hace falta tratamiento; es una especie bacteriana más de las que forman la flora habitual vaginal.

Muchas de las mujeres que tienen este germen en su vagina lo pasan al recién nacido, pero en la mayoría de los casos se queda en la piel y no le causa ningún daño. Sin embargo, aproximadamente en uno de cada 500 partos en los que la madre tenía Streptococo Agalactiae, no sólo coloniza la piel del bebé, sino que pasa a sus pulmones y origina una neumonía: el estreptococo invade las células de los alveolos pulmonares; y de ahí pasa a la sangre, causando septicemia. En un adulto no ocurriría esta septicimia; el Estreptococo quedaría en los pulmones como neumonía, que se curaría sin pasar a la sangre. El paso a la sangre en los recién nacidos se produce porque estos, a diferencia de los adultos, no tienen en sus alveolos unas células defensoras llamadas macrófagos (células que se "comen" a las bacterias). También puede ocurrir la neumonía por Estreptococo Agalactiae en ancianos, ya que estos tienen un sistema inmunológico más débil.

Hay dos momentos en que puede aparecer la sepsis en el recién nacido: 1) cuando aparece en la primera semana se llama sepsis precoz y 2) cuando aparece después, dentro de los tres primeros meses, se llama sepsis tardía; el tratamiento de la sepsis tardía es más prolongado. Son algo diferentes porque en la sepsis precoz suelen predominar los síntomas de neumonía: síntomas respiratorios, mientras que la tardía suelen predominar los síntomas de meningitis: los síntomas neurológicos. Los síntomas principales son:

  • falta de perfusión sanguínea en la piel,
  • dificultad o escasez repiratoria
  • letargia (se mueve poco)
  • irritabilidad,
  • moteado de puntos rojos en la piel,
  • falta de interés en alimentarse (deja de mamar),
  • fiebre

Cualquier recién nacido con alguno de estos síntomas debe ser visto por un pediatra con urgencia. En algunos casos raros, la sepsis es "más precoz" aun y entonces este gérmen puede causar un aborto tardío (bebé que se muere dentro del útero en torno a los 4 meses de embarazo o después). Realmente es una causa poco frecuente de aborto, pero hay que pensar en ello cuando se ha producido un aborto en el segundo trimestre.

Dada la gravedad de la sepsis del recién nacido, se han buscado formas de disminuir su incidencia. Así, los pediatras, asignan un grado de riesgo a cada bebé que nace. Consideran que un recién nacido es de "riesgo" cuando tiene uno de los siguiente factores de riesgo de infección:
  • cuando es pretérmino
  • cuando la madre estuvo más de 24 horas con la bolsa rota en el parto,
  • cuando la madre tuvo fiebre en el parto
  • cuando la madre había tenido otro hijo anteriormente con infección
  • cuando la madre tenía factores de riesgo y no recibió antibiótico con antelación de más de 2 horas.

En estos casos "de riesgo" los pediatras hacen un seguimiento exhaustivo al recién nacido durante las primeras 12 horas, mirando cada hora o cada dos horas el estado general, el movimiento del pecho en las respiraciones, el aleteo nasal, la piel para confirmar que existe buena perfusión, la forma de mamar, el tono muscular, la temperatura, la frecuencia cardiaca y la frecuencia respiratoria. Los pediatras tienen criterios para seleccionar casos de "alto grado de riesgo"; a efectos de entender fácilmente estos criterios, aunque no es exacto, podemos considerar que consideran alto grado de riesgo los casos en que existen, no solo uno, sino dos de los anteriores factores. En estos casos toman muestras para cultivo del germen en distintos sitios (sangre, piel, ombligo, oidos) y mientras aparecen los resultados, comienzan la administración de antibióticos.

Por su parte, el ginecólogo tambien ha pasado a tener un papel en la reducción de esta grave enfermedad. La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, recomienda un protocolo de detección consistente en lo siguiente:

  1. todas las mujeres embarazadas cuando les queda un mes para la fecha probable de parto, se hacen una toma de exudado de flujo vaginal; algunos ginecólogos, en un ánimo de abarcar más casos, hacen la toma también en el recto y algunos, incluso, hacen una toma previa a la mitad del embarazo;
  2. este exudado de flujo vaginal se envía al laboratorio, donde se cultiva y se observa si ha habido crecimiento del Estreptococo Agalactiae; si se hicieron varias tomas, se considera positivo con una sóla en la que el resultado fuera positivo.
  3. si no creció nada, no se hace nada; si crecieron otros gérmenes, no suele hacer falta tampoco hacer nada; si crecieron hongos, en la siguiente visita se le preguntará a la mujer si tiene picor en la vagina y, si lo tiene, se administrará una dosis vaginal de antifúngico.
  4. si crece Estreptococo Agalactiae, esa mujer cuando esté de parto (contracciones regulares y dilatación de más de 3 cm) comenzrá a recibir una dosis de antibiótico intravenoso cada 4 o 6 horas, hasta el nacimiento del bebé.

Este protocolo de screening generalizado se realiza en España, al seguirse la pauta utilizada en Estados Unidos y Canadá. Sin embargo no se realiza en la mayoría de los países del norte de Europa. ¿Por qué?. Porque en los países del norte de Europa se tiende a hacer lo que se llama medicina basada en la evidencia; la medicina basada en la evidencia significa que sólo se ha de hacer algo si claramente se demuestra que es beneficioso. En Europa del Norte, a diferencia de Estados Unidos, está muy arraigado en medicina el principio de que si algún tratamiento no es claramente beneficioso, entonces puede ser perjudicial. Este es el principio básico de la medicina basada en la evidencia que, en realidad, coincide con el famoso principio de Hipócrates. Hipócrates fue un médico de la antigua Grecia, a quien se considera el padre de la medicina. Pues bien, el principio de Hipócrates decía: "Primum non nocere", que quiere decir, "lo primero no hacer daño".

La cuestión es que la aplicación de este protocolo de screening universal del Estreptococo sí ha demostrado que es útil para que haya menos sepsis neonatales precoces. Pero ha demostrado que no consigue cambiar la incidencia de sepsis tardías. Y también está demostrado que no disminuye las secuelas de estas sepsis ni disminuye el número de bebés que mueren por culpa de estas sepsis. En conclusión: haciéndolo hay menos sepsis, pero las que hay son más graves y al final mueren el mismo número de bebés por culpa de la misma. Realmente no se ha inventado aún un protocolo adecuado que de verdad sea útil en la disminución de las secuelas de las sepsis neonatales. En el Reino Unido, por ejemplo, este cultivo para estreptococo sólo se hace cuando una mujer tiene factores de riesgo, de los cuales el principal es haber roto la bolsa antes del parto. Cuando rompe la bolsa se toma muestra vaginal para cultivo, y si pasan más de 24 horas con la bolsa rota y el cultivo ha resultado positivo se comianza la administración de antibiótico intravenoso hasta el nacimiento; otros factores de riesgo de la madre son los antecedentes de otros hijos que padecieran sepsis o neumonía al nacer.

En resúmen, lo que dice la investigación científica al respecto es lo siguiente:


Esta falta de efectividad de este protocolo se debe posiblemente a varios factores: primero, al administrar antibiótico a tal cantidad de mujeres (una de cada cuatro), los gérmenes en la población van haciéndose cada vez más resistentes a los antibióticos; segundo, hay sepsis por otros gérmenes, no solo por Estreptococo Agalactiale; al tratar con antibioticos didrigidos a este germen, aparece una mayor incidencia de sepsis por Escherichia Coli, por ejemplo.

Pero además, en España o Estados Unidos, al aplicar este protocolo, se está administrando antibiótico en el parto a una de cada 4 mujeres. Y no es completamente inocuo. Trabajos de investigación del departamento de Bromatología de la Universidad Complutense de Madrid están demostrando que la administración de antibiótico durante el parto es un factor predisponente a mastitis del pezón; es lógico: al eliminar gérmenes del cuerpo de la mujer con un antibiótico, se desestabiliza la flora protectora y crecen más gérmenes patógenos. Además, la administración de un antibiótico intravenoso es un factor más que en los hospitales contribuye a la inmovilización de la mujer de parto y a la medicalización del proceso.

Hay medidas de prevención sencillas, de sentido común y que todo profesional debería aplicar, como:

  1. minimizar el número de tactos vaginales en los partos, especialmente cuando la bolsa ya está rota
  2. favorecer al máximo la lactancia materna, fuente fabulosa de anticuerpos defensores, precisamente, contra los gérmenes que la madre pueda llevar
  3. disminuir al máximo el grado de estrés del recién nacido; el estrés es uno de los principales inhibidores del sisteme inmunológico
  4. favorecer que los primeros gérmenes que el recién nacido tome por la boca sean procedentes de la madre; el aparato digestivo es mucho más difícil de traspasar para los gérmenes en su "intento" de llegar a la sangre, y el aparato digestivo está plagado de células del sistema inmunológico que preparan la defensa. Es importante en los recién nacidos que puedan formar adecuadamente su flora intestinal. Antiguamente se creía que había que proteger a lor recién nacidos de todo tipo de gérmenes; hoy se sabe que se debe favorecer que los recién nacidos, mediante la lactancia y el contacto piel con piel, adquieran cuanto antes, los gérmenes que van a formar su flora intestinal y que deben proceder de la piel de la madre, quien en el embarazo y en la lactancia, ha proporcionado al bebé los anticuerpos exactos que necesita para esos gérmenes; son gérmenes amigos que protegen de los enemigos. Hay entornos para el parto donde estos factores se cuidan al máximo, por ejemplo, la asistencia al parto en casa. En este tipo de entornos para el parto, la probabilidad de sepsis neonatal es mucho más rara que en los hospitales.

Hay también "tratamientos naturales" pero a decir verdad no han demostrado su utilidad. Por ejemplo, administrar un ajo intravaginal; el ajo tiene propiedades antibacterianas; la forma de usarlo consiste en atar el ajo con un hilo (para poder sacarlo después) y mantenerlo 24 horas dentro de la vagina; debe dejarse con la piel pues de lo contrario puede ser irritante. Con el ajo no se han realizado estudios de investigación; pero hay que decir que si se han realizado con una pauta del antiséptico clorhexidina (un antiséptico que se puede aplicar en la vagina justo antes del nacimiento) y el resultado es que aparentemente elimina los estreptococos de la vagina pero no es útil para disminuir el número de sepsis.

Día mundial del sueño feliz: ejemplo práctico

Este 29 de Junio ha sido declarado el Primer Día Mundial del Sueño Feliz, con el lema Desmontando a Estivill. Esta iniciativa no ha surgido de ningún organismo oficial, sino de más de 1000 padres y madres que han decidido realizar una campaña pública de información y concienciación sobre las necesidades naturales del niño y sobre los estudios científicos que las reflejan.
El gran poder de las redes sociales y la blogosfera está permitiendo que padres y madres de todo el mundo compartan experiencias y conocimientos, pero además, les dota de una herramienta muy poderosa para influir en la sociedad y transmitir sus ideas de forma organizada. Este Primer Día Mundial del Sueño Feliz representa este poder y este empeño.
La iniciativa Día Mundial del Sueño Feliz quiere hacer una campaña que demuestre con datos científicos los argumentos de esos supuestos expertos mediáticos que defienden métodos conductistas que interfieren en el proceso natural del sueño de los niños, provocando sufrimiento y haciendo creer a los padres que el sueño se aprende y que si el niño no duerme solo en su cuna y sin pedir atención se le causarán problemas.
Numerosos expertos señalan que el adiestramiento en el sueño y el dejar a los niños llorar les puede causar daños emocionales y fisiológicos, y que, por el contrario, los niños necesitan ser atendidos siempre que lo necesiten y que es normal que se despierten y pidan compañía.

Placentofagia. Excentricidad o inteligencia?

La placenta es el órgano intermediario entre el feto y la madre. 

Además de actuar como barrera que impide el paso de sustancias nocivas para el normal desarrollo del futuro bebé , la placenta va acumulando a lo largo de todo el embarazo una cantidad importante de sustancias tales como el hierro, que junto con otros minerales , vitaminas , hormonas y sustancias destinadas a regular la inmunidad y la coagulación sanguínea , convierten a la placenta en un compuesto orgánico de alto valor biológico. 


La presencia en la placenta de una hormona llamada Lactógeno placentario(Parecida a la hormona de crecimiento), que estimula la formación de leche materna, invita a preguntarnos sobre la finalidad de su presencia en la placenta, ya que hasta ahora, en nuestra cultura, la placenta después del parto ha sido considerada como un material de desecho o para uso cosmético por su alta capacidad regeneradora. 


Sin embargo el resto de los mamíferos, tras alumbrar la placenta en el parto, la ingieren automáticamente, formando parte del comportamiento animal codificado genéticamente a tal fin. (El ser humano también posee el gen de la placentofagia, llamado Mest/Peg1, en el cromosoma 7q32) 

La placenta no solo es rica en vitamina K, hierro y demás vitaminas tan necesarias para la reconstitución materna y del recién nacido, sino que posee una cantidad importante de hormonas destinadas posiblemente a compensar el gran déficit hormonal que se produce en el organismo materno tras el parto, el cual se ha relacionado con el posible origen de las depresiones post-parto. 



La fisiología del ser humano y en especial del parto, tiene una asignatura pendiente con respecto al estudio de la función extrauterina de la placenta. El conocimiento actual sobre la composición bioquímica del lìquido amniótico y la placenta humana nos permiten comprender que su actividad no acaba al finalizar su misión intrauterina. 


Se nos ha abierto una puerta al estudio de su influencia desde el punto de vista nutricional, los mecanismos genéticos, inmunológicos y neuroendocrinos destinados a la restauración del equilibrio materno tras el parto y al establecimiento de una lactancia materna específica, personalizada. El futuro de las investigaciones en esta línea quizás nos aporte nuevas herramientas terapèuticas y una comprensión màs completa del ser humano como un mamìfero inteligente,

Para saber más, pinchar en el enlace, artículo científico sobre la placenta en las páginas 20-26:
http://issuu.com/euroespespublishing/docs/www.gen-t.es/21?mode=a_p


Parto en casa. 9 cosas que siempre quisiste saber y nunca supiste a quien preguntar.



Esta entrada está basada en el artículo “but what if…” de la página www.homebirth.uk
Al plantearse un parto en casa es posible que surjan muchas dudas relativas a la seguridad. Aunque los estudios muestran que los partos domiciliarios son al menos tan seguros como los hospitalarios, la mayoría de la gente a la que se comunica la decisión de recibir al bebé en casa harán una pregunta que comience con ¿y si….? Aquí hay algunas de los respuestas:

1.¿Y si el bebé viene con una o varias vueltas de cordón?

Más o menos uno de cada tres bebés nace con el cordón umbilical alrededor del cuello sin que ello suponga ningún problema. Puede estar enrollado con una, dos, tres vueltas o más. Aunque de un poco de miedo, normalmente no es una complicación grave, algunos bebés necesitan reanimación como frotarles la piel, darles aire con una bolsa y máscara u oxígeno,  pero la mayoría están perfectamente. Sólo en casos excepcionales es algo más grave, tanto si el bebé nace en casa como si nace en el hospital, y la situación casi siempre se trata igual en ambos sitios .
Si el cordón está muy apretado, puede que la cabeza no descienda y haya signos de malestar fetal al apretarse el cordón durante las contracciones, cuando la cabeza es empujada hacia abajo. Las matronas que atienden partos en casa monitorean regularmente el latido fetal y si se encontraran signos de pérdida de bienestar fetal se procedería al traslado al hospital. Si hubiera una bradicardia continuada se procedería a realizar una cesárea.
De todas formas, en la mayoría de los casos, el cordón está lo suficientemente suelto para permitir al bebé nacer vaginalmente. Si el bebé no ha dado signos de sufrimiento durante la dilatación y la cabeza desciende, la situación se manejaría igual en casa o en el hospital – igualmente no habría tiempo para una cesárea si el bebé mostrara estos signos en los últimos diez minutos del parto. Cuando sale la cabeza, si el cordón está lo suficientemente suelto, la matrona lo desenvueve, o sujeta la cabeza cerca del perineo cuando sale el resto del cuerpo, y le hace un giro de manera que el bebé nazca a través del nudo del cordón. Si el cordón está muy apretado, es posible que se pince y se corte el cordón en cuanto salga la cabeza. Muchas matronas experimentadas aseguran de que casi nunca es necesario cortar el cordón en esta situación porque, cuando el útero se contrae y la barriga del bebé se mueve hacia abajo, el cordón se afloja.
Es mejor evitar el corte prematuro del cordón por dos razones. En primer lugar, si los hombros del bebé se atascan después de haber cortado el cordón, se quedaría sin oxígeno hasta que nazca. En segundo lugar, el corte del cordón deja al bebé sin una cantidad importante de su sangre que normalmente recibiría de la placenta a través del cordón durante los primeros minutos después del parto, lo que se relaciona con varios problemas, como  un riesgo más elevado de anemia durante la infancia.
Si el bebé no nace en buenas condiciones, la matrona le reanimará, y los pasos que se siguen en casa, al menos en primera instancia, son los mismos que en el hospital (ver más abajo en  “¿y si el bebé necesita reanimación?”


2.¿Y si hay una distocia de hombros?

Distocia de hombros significa que la cabeza del bebé ha salido, pero los hombros se quedan atascados. Es una amenaza grave para el bebé, ya que no podrá respirar hasta que todo el cuerpo se encuentre fuera de la madre, porque los pulmones no tienen espacio para hincharse, y es posible que tampoco reciba oxígeno por el cordón, que puede estar comprimido. Es una situación difícil tanto si se da en el hospital como en casa.
Primero de todo hay que destacar que la distocia de hombros es más frecuente en los partos donde la mujer está reclinada sobre su espalda y sin libertad de movimientos. Cuando la madre puede elegir en qué posición parir, instintivamente elegirá, en casos de posible distocia, una posición asimétrica que permita que el bebé rote y facilite así el nacimiento. El uso de oxitocina sintética también aumenta el riesgo de distocia. Por tanto, hay muchos más casos de distocia en el hospital que en casa.
Por otra parte, las matronas que atienden en casa saben qué hacer en caso de distocia, y las maniobras que se pueden realizar para liberar el hombro atascado se pueden realizar tanto en los partos hospitalarios como en los domiciliarios. Normalmente consisten en cambiar a la mujer de posición. La maniobre de McRoberts, por ejemplo, consiste en tumbar a la muer de espaldas, con las rodillas flexionadas bajo las axilas mientras la matrona desatasca el hombro con la mano.
Información sobre distocia y las maniobras que se realizan para solucionarla en la página de mimos y teta
Información amplia sobre distocia en inglés

3.¿Y si el bebé necesita reanimación?

Las matronas que atienden partos en casa llevan equipos de reanimación a los nacimientos y están entrenadas para reanimar al bebé. La mayoría de los métodos de reanimación que se emplean en los hospitales están disponibles en casa también y, desde luego, todos los que es más probable necesitar tras un parto vaginal eutócico.
En los estudios se muestra que es más probable que los bebés necesiten reanimación cuando nacen en el hospital, esto se debe a varias causas: en primer lugar, en los partos domiciliarios la madre no suele recibir medicamentos para el dolor. La epidural y otros tipos de anestesia aumentan el riesgo de necesidad de reanimación. Por otra parte, en algunos hospitales todavía es frecuente el pinzamiento prematuro del cordón umbilical, lo que hace que el bebé necesite respirar con urgencia, ya que no recibe oxígeno a través del cordón umbilical.
“Reanimación” es un término que se da a diferentes medidas que se toman para ayudar o permitir que al recién nacido a que respire por sí mismo. Las formas más comunes incluyen:
  • Estimular al bebé frotando su piel vigorosamente.
  • Succionar la boca y nariz con una pera u otro artefacto para quitar la mucosidad o cualquier cosa que bloquee las vías respiratorias.
  • Dar aire u oxígeno al bebé mediante un ambú (una bolsa de aire y una máscara que se acciona manualmente) o por entubación, con una sonda que se pasa por la tráquea y puede estar conectada a un respirador.
  • Si la respiración del bebé se ve afectada por los opiáceos contra el dolor que haya tomado la madre, se puede administrar al bebé el medicamento Naloxona.
Succionar, la Naloxona, y ventilar con la máscara son todo intervenciones que se pueden realizar en casa. La entubación no se realiza en casa ya que el procedimiento es arriesgado y puede empeorar la situación respiratoria del bebé,  pero sólo es necesaria en casos muy serios. Si se necesita reanimación durante un periodo de tiempo largo, la matrona utilizará la bolsa y máscara durante el translado al hospital. Hay estudios que muestran que la ventilación de aire al recién nacido es igual o más efectiva que la ventilación de oxígeno.

4.¿Y si quieres la epidural?

En casa no se puede poner la epidural, ya que se necesita un anestesista para ello. Además, la epidural conlleva muchos riesgos, por lo que si realmente la mujer desea usarla en un parto domiciliario debería ser transladada al hospital.
Hay varios puntos a tener en cuenta. En primer lugar el dolor en los partos en casa suele ser más manejable que en los partos hospitalarios, porque la mujer tiene libertad de movimiento e intimidad, lo que favorece la secreción de endorfinas que mitigan la sensación de dolor. Además en casa es más fácil para la mujer llevar a cabo otros métodos para sobrellevar el dolor, como acceso ininterrumpido al agua, vocalización, masaje, ambiente relajado…
Por otra parte, antes de usar la epidural hay que ser consciente de que ésta implica muchos riesgos: para la madre riesgo de hipotensión, temblores, incontinencia urinaria, picores, naúseas y vómitos, dolor de espalda y de cabeza postparto, fiebre y más raramente otros efectos secundarios más graves como convulsiones, parálisis o shock anafiláftico. Para el bebé hay riesgo de sufrimiento fetal, bradicardia, y dificulta el establecimiento de la lactancia, pudiendo ser causa de una succión desorganizada. Además el uso de la epidural favorece una serie de intervenciones, ya que frena las contracciones, lo que propicia el uso de oxitocina sintética, que aumenta el riesgo de sufrimiento fetal, con lo que sube el riesgo de cesárea…. Al emplear la anestesia la mujer deberá permanecer tumbara, lo que dificulta que el bebé baje y gire para colocarse bien, lo que genera la necesidad de nuevas intervenciones.



5.¿Y si necesitaras un parto instrumental (forceps, ventosa)?

Antiguamente se utilizaba a veces la instrumentalización en los partos domiciliarios, pero debido a los riesgos que esto conlleva  para el bebé (heridas en el bebé, riesgo de distocia de hombro) y la madre (desgarro, hemorragia), este tipo de intervenciones no se realizan en casa.
Si se precisaran forceps o ventosas, por ejemplo por no progresión del parto, la madre tendría que ser trasladada al hospital. En ocasiones, tras llegar al hospital la madre da a luz en parto eutócico, mientras que otras veces necesita la instrumentalización. Normalmente no es una situación de emergencia, aunque sí es molesto e incómodo trasladarse a esas alturas del parto.


6.¿Y si se necesita una cesárea?

La inmensa mayoría de cesáreas no programadas se realizan por progreso insuficiente en el parto, una situación en la que ni la madre ni el bebé están en peligro inmediato. Si ese fuera el caso, la madre sería trasladada al hospital. Los partos planeados en el hospital muestran un número de cesáreas muy por encima de los partos planeados en casa. Esto es porque el estar entre extraños y el uso de epidural retrasa o frena en muchísimas ocasiones la dinámica de parto, llevando a una cesárea. Además, en los hospitales se tiende a forzar el proceso de parto, intentando acelerarlo o que siga unos patrones predeterminados de modo que, si la dilatación no se ajusta a ellos, se interviene aumentando así el riesgo de cesárea.
El término “cesárea de emergencia” puede ser confuso, porque en realidad significa que esa cesárea no estaba planeada al principio del parto, no hace alusión a si la madre o el bebé están en peligro inmediato. Lo que normalmente asusta es una cesárea de verdadera urgencia, en la que el bebé tiene que nacer inmediatamente, pero esto es muy raro en un parto de bajo riesgo donde se respeta todo el proceso. Aún así, puede suceder. Puede que el latido fetal indique a la matrona que el bebé está en serias dificultades,  que el cordón esté muy apretado alrededor del cuello (aunque, como hemos, dicho, un tercio de bebés viene con vuelta al cuello y no da problemas), o  que el cordón esté presionado dentro del útero. También la madre podría sangrar por un desprendimiento parcial de placenta o, muy raramente, por una ruptura uterina.
En una emergencia como ésta, la matrona llamaría inmediatamente a una ambulancia y se avisaría al hospital para que prepararan el quirófano y el equipo quirúrgico. El equipo de la ambulancia transladaría a la madre directamente a quirófano. Durante la espera, la matrona abriría una vía para facilitar que se ponga el gotero una vez en el hospital.
¿Cúanto tiempo llevaría transladar a la madre al hospital? Obviamente depende de la distancia hasta el hospital y del tráfico, pero incluso si el parto comenzó en el mismo hospital, preparar el quirófano y el material quirúrgico también lleva tiempo. Hay una tabla interesante en el estudio de Tuffnell et al que muestra los pasos que se siguen desde que se toma la decisión hasta el nacimiento en una operación de cesárea. Si estuvieras de parto y hubiese pérdida de bienestar fetal, te sorprendería cúanto tiempo se tarda en empezar a operar, y el tiempo que tardaría el cirujano en empezar.
En el Reino Unido, el objetivo es que la cesárea se realice a los 30 minutos de tomar la decisión, pero los estudios muestran que este objetivo normalmente no se cumple. Por ejemplo MacKenzie and Cooke (2001) descubrieron que en el hospital de Oxford, el tiempo entre decisión y nacimiento en las cesáreas de emergencia estaba en 42.9 minutos.
Es inevitable que el traslado desde casa para la cesárea de emergencia requerirá más tiempo que en los partos hospitalarios pero, dependiendo de lo largo que sea el traslado, la diferencia no será tan grande como se podría esperar.
El asunto principal es que en los partos domiciliarios, que son de bajo riesgo, y sin intervenciones que aumenten ese riesgo, como inducción o uso de medicamentos, las posibilidades de necesitar una cesárea de emergencia son realmente muy bajas.

7.¿Y si tienes placenta retenida o hemorragia post-parto?

Las matronas que atienden partos en casa llevan a los nacimientos los mismos medicamentos que se usan en el hospital para expulsar la placenta y para parar una hemorragia, como la oxitocina sintética o el metergin. Si aun con estas medidas, la hemorragia no se controlara, se llamaría a una ambulancia para el traslado al hospital mientras se toman otras medidas para las cuales la matrona también está preparada, como poner suero.
En cualquier caso, el riesgo de una hemorragia post-parto es menor en los partos domiciliarios, ya que las hemorragias son a veces causadas por los procedimientos empleados en el hospital.

8.¿Y si hay un prolapso de cordón?

El prolapso de cordón es una situación rarísima pero muy grave, que consiste en que cuando el cordón umbilical sale del útero antes que bebé y se puede sentir en la vagina. Cuando la cabeza del bebé desciende presiona el cordón y se restringe el aporte de oxígeno. Hay mucho más riesgo de prolapso de cordón umbilical cuando se ha dado una rotura de membranas prematura.
Normalmente se requiere una cesárea de emergencia. Si esta situación se diera en casa, la matrona indicaría a la madre que se pusiera a cuatro patas con la cabeza más baja que el resto del cuerpo para alivir la presión de la cervix y del cordón. Es posible que la matrona tuviera que mantener una mano dentro de la vagina, manteniendo la cabeza del bebé encima del cordón, mientras se espera a que llegue la ambulancia o durante el traslado al hospital. Sería una visión interesante para los vecinos, pero podría salvar la vida del bebé. En cualquier caso, este es un caso en que cualquier demora puede ser fatal y en el que, sin duda, el hospital es el mejor sitio para estar. El asunto es ¿qué probabilidades hay de que ocurra un prolapso de cordón?
El prolapso es una complicación que puede ser fatal tanto en casa como en el hospital. En el estudio  National Birthday Trust Fund de partos en casa en el Reino Unido se buscaron casos de prolapso de cordón. De un total de 10,695 mujeres, ocurrió un prolapso. Los autores detallan que esta situación normalmente se da en 1 de cada 900 nacimientos, pero es mucho más probable en algunas categorías de alto riesgo: presentación de nalgas o transversa, bebés pequeños, polihidramnios… son tipos de partos que se descartan para ser domiciliarios y se atienden en el hospital.

9.¿Y si el bebé muere? ¿Cómo te sentirás entonces?

Hay bebés que mueren durante partos en casa, también hay bebés que mueren en partos en el hospital. Los estudios serios muestran la misma probabilidad de muerte perinatal en partos domiciliarios y hospitalarios. La muerte puede deberse a anomalías congénitas o a cosas que podrían haber pasado en cualquier lugar.
En rarísimas ocasiones un bebé muere en un parto domiciliario en una situación en la que podría haber sobrevivido en un parto hospitalario. Quizá en una cesárea de verdadera emergencia con un traslado dificultoso. Pero la situación contraria también se da, hay bebés que mueren en partos hospitalarios cuando podrían haber sobrevivido si hubieran nacido en su casa. Esto podría pasar por dificultades respiratorias tras una cesárea, una infección adquirida en el hospital, traumatismos de un parto instrumental, reacción a los medicamentos que tomó la madre o lesiones provenientes de la inducción.
La mayoría de las veces no se puede saber si en un sitio o en otro el resultado habría sido diferente. Lo que sí se puede hacer es mirar a los resultados en cifras de los estudios que comparan partos en casa y partos hospitalarios, y la realidad es que los expertos coinciden en que en los partos en casa no hay más probabilidad de que el bebé muera, pero sí mucho menos riesgo de que la madre o el bebé sean sometidos a intervenciones dañinas y no deseadas.
Más información:
Estudios sobre la seguridad del parto en casa

Paternidad.


Un padre estaba observando a su hijo pequeño que trataba de mover una maceta con flores muy pesada. El pequeño se esforzaba, sudaba, pero no conseguía desplazar la maceta ni un milímetro.
- ¿Has empleado todas tus fuerzas?, le preguntó el padre.
- Sí, respondió el niño.
- No,- replicó el padre.- Aún no me has pedido que te ayude.


Parto natural. ¿Y si pariesen los hombres?


¿ Y si pariesen los hombres? ¿ Serían tan sumisos como las mujeres?
¿ O quizá la atención al parto sería distinta, porque están más acostumbrados a exigir sus derechos y a luchar por lo que quieren?